viernes, marzo 19

Schism


















Doomed to crumble unless we grow and strengthen our communication.

El cliché milenario (i guess) de toda pareja es que sin comunicación o con mala comunicación, el pedo básicamente vale madres.

Eso para mí es una mamada.

La relación de pareja en su etapa informal es significativamente más chingona porque no tienes que pensar en las consecuencias,  aun cuando estas existan y sean latentes. Quien no se ha cruzado con un wey con vieja embarazada o la prima de una amiga con flujo verdoso apestoso. De cualquier forma, el amor en la etapa ideal de burbujas,  pétalos de rosas y corazones por doquier (o sexo salvaje puercote-sudoroso-salivoso a todas horas y en cualquier lugar, dependiendo a quien le preguntemos) es posible primero, porque simplemente no hay absolutamente nada de qué preocuparse y segundo,  porque no tienes ni la puta menor idea de qué o con quién te estás metiendo.

Es decir, la ignorancia nos hace libres, nos hace felices, nos hace amar, aceptar y tolerar a nuestro significant other así sea un sicópata en potencia.

Then… something happen.

Now you know…

Nos negamos a creer lo que sucede.

¿Que nos paso?  Es la pregunta recurrente en la cabeza de los recién desenamorados.

Bueno, quizá es demasiado extremo decir que nos desenamoramos así de un plumazo, pero si es verdad que en cuanto empezamos a conocer “bien” a la pareja,  la sensación de que algo no está bien comienza poco a poco a minar nuestras expectativas y acaba finalmente por afectar la relación al grado de que si no das el simple pasito ese de “aprender y crecer” todo está destinado a irse directito a la verga.

Continuará…

e.

1 comentario:

Su Satánica Majestad dijo...

Y cuando ellas también nos empiezan a conocer a nosotros, con nuestras depresiones, inseguridades, cús-cús y demás pendejadas que traemos.

El pedo es saber si estamos dispuestos a seguir con ello.

Y saber, también, que no importa con quién estemos, si no sabemos arreglar nuestros pedos internos ni siquiera Nelson Mandela deseará tenernos cerca.

Pero naturalmente que sí es importante saber si esa persona es lo que deseamos tener el resto de nuestras vidas.