
El alcohol ya había hecho estragos y ambos subíamos las escaleras torpemente. Al abrir la puerta Bismarck te recibía con un intenso maullido. Sabíamos los tres que esa noche habría de pasar algo.
Te acostaste en el sofá diciendo:
- Tengo frío
- Quieres una cobija?
- No, te quiero a ti.
Palabras dulces para mis oídos. Esa noche iba a pasar algo.
Te serví un tequila, pero no te hizo mucha gracia.
Somewhat Damaged
- Quiero bailar
- Que quieres escuchar?
- No sé, algo sexy. Te gusta mi vestido?
- Si, te vez muy sexy, me encanta como se ven tus piernas y esos zapatos… hacen que te desee mas. Así con vestido me prendes más.
- Por qué?
- Porque tengo fácil acceso a ti.
- Tienes mota?
- Quieres?
- Si, poquito.
- Déjame preparar la pipa.
The Day The World Went Away
- Sabes que me gusta de ti?
- Qué?
- Tus palabras cachondas.
- Oh, sí? Como qué?
- Mmmm , no sé, esas palabras que si me las dijera quien sea, me cagarían, ya sabes, vulgares, nacas y corrientes.
- O sea soy vulgar, naco y corriente.
- No, tu no, tus palabras sí, pero me gustan.
- Como qué? Dime una.
- Cuando me dices que estoy deliciosa.
- Pues lo estas, eso no es vulgar.
- Claro que es vulgar, pero me encanta saber que me encuentras deliciosa… 1000% fuckable, también me dices.
- Pues es que no le veo lo naco, estas deliciosa y eres 1000% fuckable.
- Si, mi ego no me permite negarlo, pero cuando me lo dices tú haces que me imagine cosas.
- Pues no imagines más y déjame hacerte cosas.
- Aún no
- Quiero viajar y quiero bailar.
El ambiente comenzaba a cambiar. Las miradas y flirteos se comenzaban a hacer realidad. Sabía que me deseabas y que efectivamente esa noche pasaría algo.
Después del primer jalón te recostaste, cerraste los ojos y al exhalar me pediste que te besara. Tome tu cabeza la acerque a mí y nuestros labios por fin se tocaron.
The Frail
Nos besamos y el sabor a la hierba se diluía conforme nuestra saliva se mezclaba y nuestras lenguas se entrelazaban. Te quería comer.
The Wretched
Te levantaste y parada frente a mí con las piernas abiertas te acercaste a mí y me susurraste:
- Hoy quiero ser tu puta.
Cerré los ojos y al abrirlos me di cuenta que no estaba soñando y que efectivamente movías tu cadera al ritmo de la canción. Toque tus tobillos, mi mano subió por tus pantorrillas hasta llegar a tus muslos. Al acercarla más, comencé a sentir el calor de tu vagina.
Retiraste mi mano y me susurraste de nuevo:
- Aun no.
We're In This Together
Tu vestido comenzaba a deslizarse, primero los hombros, luego detenido en tu pequeña cintura me diste la espalda. Tomaste mis manos y las guiaste hacia tus nalgas. Ahí estaba yo sobando y magreando cada milímetro de tu trasero. Mi erección estaba a full y lo notaste. Para cuando te agachaste a remover el vestido, podía sentir tu respiración en la punta de mi pene. Solo quedaba tu pequeña tanga sobre ti.
La hierba comenzó a hacer efecto y ambos cantábamos “If the world should break in two, until the very end of me, until the very end of you” a todo pulmón. Tu seguías moviendo tu cuerpo al ritmo de la música y yo no podía esperar un segundo más para cogerte.
The Fragile
Diste un jalón más y tomaste mi mano una vez más. Esta vez la dirigiste a tu vagina. Estaba húmeda, caliente, perfecta.
- Qué tal?
- Deliciosa
- De verdad?
- Aja.
Acto seguido tu cadera se fue agachando, tus muslos se acercaban a mi cara y finalmente todo tu sexo aterrizo entre mi mentón y mi nariz.
- Cómeme
En ese momento lo último que me importaba era respirar. Sentía tu olor, tu calor, tu sexo, húmedo, mojado, balanceándose sobre mi cara. Mi lengua hacia movimientos torpes, pues el peso presionaba más y más tu vagina contra mi cara.
- Cógeme.
Sin pensarlo salte y medio pedo medio mariguano, alcance los condones y con maestría en 3 segundos estaba listo.
Just Like You Imagined
Estaba yo a la expectativa de como iba a cogerte. De repente me empujaste de nuevo al sofá y me arrancaste el condón de un jalón. Tus labios rodearon rápidamente mi pene y comenzaste a chuparme. Tus manos acariciaban mis bolas y tus uñas (oh benditas uñas) rozaban delicadamente mi miembro. Tu mirada morbosa me indicaba que lo estabas disfrutando tanto como yo. Bajaste un poco más y mientras me masturbabas, seguiste lamiendo y succionando mis pelotas. De repente te paraste.
- Ya métemela!!! Hoy soy tu puta, has de mi lo que te plazca. Quiero que me cojas, quiero que me grites, quiero que me pegues, quiero que me trates como a la puta más puta.
Even Deeper
Una vez más me puse el condón y estaba listo. Me recosté en el suelo. Quería ver tus nalgas bajar, quería ver tus manos tomar mi verga. Quería ver en primera fila de aquel espectáculo, Voyuerista al fin... Tu piel blanca, tus zapatos negros, tu palpitante coño, metiéndote todo, hasta el fondo de tu ser.
Comenzaste a moverte, adelante, atrás, arriba abajo. No sé si era la mota, pero sentía que la verga me iba a explotar, sentía que tu vagina hervía. Estaba en el paraíso.
Pilgrimage
Te recosté en el sofá, tome tus piernas y las levante sobre mis hombros. Comencé a penetrarte, lenta y firmemente con embestidas violentas y después despaciolo sacaba. Así continuamos un rato. Hasta que dijiste:
- Quiero mojarme, quiero que me hagas venir.
Me diste la espalda y proseguimos a tu posición favorita, la que te hace chorrear de placer. Doggy Style. Seguía yo cogiéndote cada vez más rápido, cada vez más fuerte y mientras con una mano jalaba tu cabello, con la otra te nalgueaba, a veces fuerte, a veces despacio.
Tu piel comenzó a enchinarse. Había llegado al punto. Conozco tu piel y se cuando te estoy cogiendo como te encanta.
- Más fuerte
- Así?
- Más, pégame, pégame fuerte.
- Así?
- Que me haces!!!
- Te estoy metiendo la verga!
- Por qué?
- Porque me encanta y te encanta!
- No, dime porque, por qué me metes la verga?
- Porque eres mi puta!
- Sí, soy tu puta!
No, You Don't
Tus mieles comenzaron a brotar y pronto tu vagina estaba más apretada que nunca, tu orgasmo era intenso y el olor a sexo invadió la habitación. Yo seguía embistiendo suavemente, dejando que disfrutaras de tu extasis, poco a poco subia la intensidad y de repente, una vez más explotabas de placer.
- Quiero que te vengas.
- No, quiero cogerte más.
- Si?
- Si, que quieres que te haga?.
- Que quieres hacerme?
- Que me des culo.
- Me va a doler?
- Si, pero sabes que te va a encantar.
La Mer
Despacio poco a poco fui penetrándote. Gemías en una mezcla de dolor y placer. Comencé a moverme despacio y lentamente te acomodaste.
- Qué rica verga tienes mi amor.
- Te gusta?
- Me encanta, me encanta que me la metas.
- Y a mí me encanta metértela.
- Me encanta que me lastimes, poquito.
- A mí me encanta lastimarte, poquito.
The Great Below
Seguimos un rato más y estaba a punto de explotar.
- Quiero venirme en tu boca.
- Sí, dame.
Me masturbe frente a ti y poco a poco el silencio, el efecto del alcohol y la mota se terminaban.
También yo. Tu boca una vez más envolvió mi pene y finalmente comencé a perder fuerza.
Todo había terminado.
Mientras acariciaba tu cara y tu cabello, recobramos la conciencia. Volteaste y mientras me mirabas a los ojos, lo único que alcance a decir fue:
- Te amo
- Yo también te amo.
Feliz Navidad!
Saludos, besos y apapachos desde el infierno chiquito!
e.




