martes, noviembre 22

Out!




Necesito salirme. No me gusta. Miento, si me gusta, pero no está bien. Una de las cosas más complicadas de comprender, es el balance. Aprender a no pasarte de verga. Chupar está bien. Chupar cada tercer día este cabrón. Y no es que chupe cada tercer día, más bien, le he agarrado el gustito al desmadre, a andar de pedo, a andar de noche, a andar en lugares que no conozco, arriesgando y arriesgándome. Fuck. Está bien, a veces, con las personas adecuadas en los momentos adecuados. Es más, ahora considero que esta aun mejor estar fracaseando en mi casa, viendo alguna película, echándome un par de caguamas, que andar de culero arriesgando, arriesgándome. Pero hey, aun hay más. Aparte de andar de culero por la noche, te metes a lugares donde inequívocamente te van a meter la verga.
Un putero o table o una de esas chingaderas, no es más que un sitio de sana diversión donde existen dos tipos de clientes: 1.- Los que tienen varo suficiente y que pueden y quieren pagar abiertamente y sin hacerla de pedo cuentas de 10,000 o 20,000 pesos y aparte llevarse a coger a una puta y regalarle 1000 pesos al mesero por sus atenciones. Y el No. 2: Clientes que van a chingarse los últimos 200 varos que les quedan de la quincena, en 3 chelitas y con la esperanza de verle su puchita a una dama, y que terminan empeñando hasta la casa en un momento de malacopez y desinhibición. Les sacan lo poquito que tengan, les sangran el culo, les roban y todavía les escupen y los corren a la verga por perdedores.
Yo pertenezco a esta última categoría. Lo sé, lo sabía y lo sabré siempre. No soy ese tipo de pendejo que se pone a l pedo, ni soy un wey con varo, entonces, ¿qué putas ando haciendo de culero en este tipo de lugares? Ah pues son momentos de euforia. Momentos en donde quieres dejar de ser el animal pequeñito que eres y quieres que te traten como carnívoro. Mala idea.
Termine puteado, con un tobillo torcido, sin celular ni cartera ni lentes ni ni madres. Creo que me fue relativamente bien porque no me chingaron ni el reloj ni las llaves. Si. Estoy agradecido de que solo me chingaron “poco”. Aun sigo a la espera para ver qué y cómo me chingaron o chingaran de las tarjetas. Tengo considerado que, cuando menos, me pueden chingar entre 8 y 10,000 pesos. Esperemos que no sea tanto.
Ayer que estaba en cama lamiendo mis heridas, estuve a punto de ponerme a chillar. De verdad me sentía mal y culpable, me sentía de la verga. Mal, físicamente, culpable por pendejo por arriesgar mis pocos logros, mi poco patrimonio y pues básicamente me auto flagelé un rato. Tuve una pesadilla muy culera y en general he pasado un no muy buen fin de semana.
Pero hoy desperté con una actitud un poco mejorada. Cueste lo que me cueste, esto solo hará que aprenda una cosa. No más puteros. No más pedas nocturnas arriesgándome. Y no más salidas a lo pendejo. Debo bajarle al alcohol. Debo quererme ahí, en ese sentido, confiar en mi sentido de riesgo y no pretender que porque soy libre soy superman y puedo hacer lo que se me antoje. Debo de madurar, de crecer y de encontrar el balance. No puedo ser un pendejo irresponsable siempre, ni un pinche foreveralone fracaseando en mi casa siempre.
Balance Erik, es solo eso.
Fuckkkkk!!!