
Ojos que no ven,
corazón que no siente.
Cuantas veces hemos querido no ver los problemas que nos rodean
y ser ignorantes de nuestra propia realidad para así ser felices.
Pues amigo, eso no es posible.
Nos toco vivir con los ojos muy abiertos
ya sea para ser testigos
o para hacer la diferencia.
Tu decides.
e.
4 comentarios:
u.u
Sí.
A veces envidio a los autistas: viviendo en su propio mundo, creando su propia realidad.
Ni modo, nos tocó ver.
No hay cosa más tonta , que el tonto que no se dá cuenta que es tonto,ja.
Aplicar eso a veces sirve.
Pero hay que hacerlo sabiamente.
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